HIGIENE DEL SUEÑO
Dormir bien es fundamental para la salud del cerebro y del cuerpo. Las investigaciones muestran que un sueño de calidad puede ayudar a reducir el riesgo de enfermedad de Alzheimer, enfermedades cardíacas, hipertensión arterial y otros problemas de salud importantes.
Según los Institutos Nacionales de Salud (NIH), cuatro factores clave ayudan a proteger la salud:
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Sueño de buena calidad y sin interrupciones
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Dormir entre 7 y 9 horas cada noche
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Mantener horarios regulares para acostarse y levantarse
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Exponerse a la luz solar durante el día
A continuación, encontrará consejos prácticos para mejorar sus hábitos de sueño.
Adopte hábitos saludables durante el día

Acuéstese y levántese a la misma hora todos los días.
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Haga ejercicio , pero evite entrenar durante las 2-3 horas previas a acostarse.
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Evite la cafeína, la nicotina y el alcohol al final del día.
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Si es posible, evite medicamentos que puedan alterar el sueño (consulte con su médico).
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Procure exponerse al sol al menos 30 minutos al día.
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Evite las siestas después de las 3 p.m.

Limite las comidas abundantes y las bebidas a última hora de la noche.
Cree un entorno favorable para dormir

Utilice un colchón y una almohada cómodos.

Evite dispositivos electrónicos y pantallas con luz azul antes de acostarse.

Mantenga el dormitorio fresco, oscuro y silencioso.
Relájese antes de acostarse

Dedique tiempo a relajarse con un libro, música suave o meditación.

Apague la televisión y otros dispositivos electrónicos al menos 30 minutos antes de acostarse.
Si continúa teniendo problemas para dormir, consulte con su profesional sanitario para una evaluación más completa.
Para obtener más información, visite Dormir bien | NIA
