¿SON OLVIDOS NORMALES... O DEMENCIA?

Es habitual preocuparse por la memoria propia, especialmente si alguien cercano tiene demencia. Puede olvidar el cumpleaños de un amigo, perder las llaves del coche o salir de una tienda sin lo que iba a comprar. Pero ¿cuándo el olvido forma parte del envejecimiento normal y cuándo es una señal de algo más serio?
A continuación, le presentamos siete formas de distinguir los cambios normales de memoria asociados a la edad de los signos de demencia. Esta información no pretende diagnosticar, sino ayudarle a comprender mejor la situación.
1. ¿Funcionan los recordatorios?
Olvidar nombres, fechas o tareas ocurre a todo el mundo. Si un recordatorio le ayuda a recordar la información, es probable que se trate de envejecimiento normal. Si los recordatorios no funcionan y sigue sin poder recordar la información incluso con ayuda, puede ser una señal de demencia.
2. ¿Se acuerda más tarde?
La recuperación de la memoria se vuelve más lenta con la edad, pero un cerebro sano normalmente acaba recordando. Si ni siquiera con recordatorios repetidos logra recuperar la información, podría indicar demencia en lugar de envejecimiento normal.


3. ¿Ayudan las herramientas de memoria?
La mayoría de las personas utiliza calendarios, listas de contactos o aplicaciones del móvil para recordar cosas. Si puede seguir utilizando estas herramientas con éxito, la pérdida de memoria probablemente sea normal. Si deja de poder usarlas de forma efectiva, podría ser una señal de demencia.
4. ¿El olvido es repetitivo?
En la memoria normal, es más probable que recuerde un nombre o dato tras uno o dos recordatorios. Si necesita que le repitan la misma información una y otra vez, podría ser una señal de demencia.
5. ¿La personalidad se mantiene estable?
Los fallos de memoria pueden ser frustrantes, pero con el envejecimiento normal la personalidad suele mantenerse estable. Si aparecen cambios importantes de personalidad —como enfado repentino en alguien que siempre ha sido tranquilo— junto con problemas de memoria, puede ser una señal de demencia.
6. ¿Se mantienen los hábitos diarios?
Si todavía puede realizar actividades cotidianas —bañarse, vestirse, comer, pagar facturas o gestionar la salud— aunque tenga algunas limitaciones físicas, probablemente se trate de envejecimiento normal. Si tareas que antes eran rutinarias se vuelven imposibles, la demencia puede ser la causa.
7. ¿Cómo responde al estrés o la fatiga?
La memoria puede fallar bajo estrés o cansancio, pero normalmente no se olvida a los seres queridos ni información muy familiar. Si el estrés o la fatiga provocan confusión o desorientación severa, puede ser una señal de demencia.

3 COSAS QUE DEBERÍA SABER SOBRE LA DEMENCIA

La demencia y el Alzheimer no son lo mismo. La demencia es un término general para el deterioro cognitivo con distintos tipos; el Alzheimer es el más común.

La demencia no es envejecimiento normal.
El riesgo aumenta con la edad, pero la demencia no es una consecuencia inevitable del envejecimiento.

La demencia afecta más que la memoria. Puede afectar el movimiento, el lenguaje, el autocuidado, el control emocional, la continencia y la conducta.
